Israel dio a los civiles del norte de la Franja de Gaza un plazo para evacuar la zona, pero algunos, como Mohamed Ibrahim, de 42 años, decidieron quedarse.

Mohamed está decidido a permanecer en su patria, incluso si sus casas son destruidas.

Mohamed Ibrahim y su familia han tenido que desplazarse varias veces en los últimos días debido a los ataques israelíes. El domingo pasado, Mohamed y su familia abandonaron su casa en Jabalia por miedo a un ataque. Se dirigieron a Sheikh Radwan, pero luego escucharon que esa zona también iba a ser atacada. Finalmente, se mudaron a un suburbio de la Ciudad de Gaza.

Mohamed no cree que sea realista abandonar el norte de Gaza, ya que no tiene adónde ir. Sus hijos echan de menos su casa y sus amigos. Su hijo Ahmad está preocupado por su mejor amigo, que no ha podido localizar.

En Gaza, Abo Jameel, un albañil de 38 años, se quedó sin agua ni comida después de que Israel cortara el suministro de electricidad y agua a la Franja. «No tenemos adónde ir», dijo Abo Jameel, que tiene dos niños y tres niñas. «No nos iremos aunque quieran atacar nuestras casas».

Hamas informó que 400.000 personas de la Franja de Gaza se habían desplazado al sur en las últimas 48 horas, siguiendo la orden de Israel de evacuar el norte de la zona.

Desde una colina cerca de la frontera con Israel, se puede ver la preparación de un posible ataque terrestre contra la Franja de Gaza. Un grupo de vehículos blindados de transporte de tropas pasa por la carretera, mientras un dron militar sobrevuela el cielo. Cerca de la valla fronteriza se escuchan disparos de armas pequeñas. Un tanque israelí responde disparando una andanada de proyectiles.

Los informes de la prensa local indican que un militante de Hamás murió en el intercambio de disparos.

La cercana ciudad israelí de Sderot está desierta y las autoridades han ordenado su evacuación. Más lejos de la frontera, se pueden escuchar los estallidos de artillería pesada. Los convoyes militares son frecuentes en las carreteras principales.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha prometido «demoler a Hamás» después de que el grupo militante lanzara un ataque sangriento contra Israel el sábado 7 de octubre.

El ataque transfronterizo dejó más de 1.300 muertos en Israel y 2.383 palestinos muertos en la Franja de Gaza y Cisjordania.

En Gaza, los niños juegan en las calles, a pesar de la guerra. La guerra ha dejado un saldo de más de 700 niños muertos y miles de civiles desplazados. Las autoridades de Hamás han pedido a la gente que no abandone el norte de Gaza, mientras que Israel acusa a Hamás de utilizarlos como escudos humanos.

Un posible ataque terrestre israelí podría provocar meses de combates y la destrucción de la zona.

Decenas de miles de civiles quedarían atrapados en el medio.

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